Tony Levin quedó encantado con la provincia. Vino dos veces con sus Stickmen, brindó shows de altísimo vuelo musical y estableció sólidas relaciones. Por eso, vía telefónica, anticipó que Tucumán será una de las paradas de la gira que está programando King Crimson para el segundo semestre de 2014.

Que una de las bandas más prestigiosas de la historia del rock desembarque en Tucumán constituye uno de los acontecimientos artísticos más importantes de los últimos tiempos. Formado en Londres en 1968, por el supergrupo progresivo pasaron músicos eximios, siempre bajo el liderazgo del guitarrista Robert Fripp.

El “rey carmesí” se mantuvo en hibernación desde 2009, hasta que Fripp anunció hace algunos meses el regreso a los escenarios con una nueva y singular formación, que incluye tres bateristas: el gran Pat Mastelotto, Gavin Harrison y Bill Rieflin; Tony Levin en el bajo, Mel Collins en vientos y Jakko Jakszyk en guitarra.

El gran ausente es Adrian Belew, quien anduvo hace unos días por Buenos Aires. “Trabajé con King Crimson durante casi 30 años. Me siento muy bien respecto a la música que hicimos durante todo ese tiempo. Si Robert quiere hacer algo distinto, estoy feliz por él”, declaró Belew. Y agregó entre risas: “si a la gente le gusta, que apoyen a Robert, y si no pueden venir a verme a mí”.

Fue el propio Fripp el que reveló los planes de la banda. “King Crimson vuelve al servicio activo. Estamos preparando todo para hacer nuestra primera presentación en vivo el 1 de septiembre de 2014. Serán siete miembros, cuatro ingleses, tres estadounidenses. Tres bateristas. Se trata de una configuración distinta del grupo en relación con otras del pasado. Algunos son nombres familiares y otros no tanto”, sostuvo. Contó que saldrán de gira por América y no descartó que los conciertos se inicien bien al sur del continente. ¿Argentina?

Todo indica que para las fechas elegidas estará en pleno funcionamiento el auditorio Mercedes Sosa, un escenario ideal para cobijar la música de King Crimson. También para albergar la cantidad de público que puede convocar una de las bandas fundacionales del rock and roll.